2025. Para quienes estamos en este mundillo napoleónico es más que una popular rima. Significa que es uno de los grandes de Waterloo. Concretamente el 210 aniversario de Waterloo. Así que en cuanto pudimos nos apuntamos para asistir a la última batalla de Napoleón. Decidimos ir de una de las unidades que recreamos, como es la compañía ligera del 3rd/1st on Foot (Royal Scots). Ya que esa unidad estuvo presente en la batalla en la quinta división bajo el mando de Picton. ¿Qué más podíamos pedir?
Y aunque nos tentó la atractiva oferta del Ligny 1815 Museum que había programado la recreación de la también famosa batalla el fin de semana anterior a la de Waterloo y que significaba la posibilidad de realizar un atractivo planazo de recreación. Pero por problemas de agendas no pudimos salir no solo el finde anterior sino ya el jueves previo al evento.
Desde la inscripción y aceptación, estuvimos preparando los detalles del campamento, la revisión de equipo, teórica y práctica de la Instrucción británica, a la espera de noticias. Y poco a poco estás fueron llegando. Estábamos encuadrados en el 2nd Batallion del ejercito aliado.

Este batallón, al mando del Col. Blom, consistía casi exclusivamente de regimientos de origen escocés, como los famosos higlanders. Nosotros, escoceses también, recreamos un regimiento lowlander. Pero, en resumen, todos escoceses.
Y es que al pertenecer a la Highland Brigade South nos permite al final que el nivel de organización sea un poco mejor cuando nos ponemos de acuerdo todos.
A lo que vamos. Llegamos el mismo viernes y pudimos montar el campamento aun con luz. Casi todos los regimientos del 2º Batallón estábamos cerca los unos de los otros, e incluso teníamos enfrente a los Royal Marines, cuyo despliegue de campamento es una gozada, en especial la tienda del Coronel Schneider (una maravilla), con lo que compartimos buena amistad. Al ser el 210 aniversario de Waterloo, el número de los grupos era bastante alto. Pero también la calidad de los mismos. Ese mismo día tuvimos un pequeño concierto de tambores y fifes, que amenizó mucho mientras montábamos y disponíamos el campamento.

Durante la mañana del sábado tuvimos programadas varias actividades, como el entrenamiento, la ceremonia, etc. Pero quizás lo que más tiempo nos llevó, fue recoger la pólvora debido a ciertas imposiciones burocráticas. Al volver con ella al campamento, recibí otra noticia. Había sido promocionado de cabo a sargento y el 1st actuaría como compañía propia. Pero no solo eso. Sino que además el batallón al contar solo con compañías ligeras (algún día tendremos que hablar de esto) se decidió que se organizaría en orden ascendente. Eso nos situaba a los Royal Scots a la cabeza del batallón highlander. Menuda forma para estrenarse como sargento!
