Con este articulo de como se maneja un sable, queremos empezar una serie de artículos de opinión sobre la recreación napoleónica. O sobre los conocimientos que para adentrarse en un rol en la recreación en general. No queremos suscitar polémica, sino abrir un debate o pequeños debates sobre los temas que se proponen. Así pues empezamos esta serie de ¿Es necesario? con un símbolo de la oficialidad. El sable.
Casi siempre distinguimos a los oficiales por su atuendo y equipo. Es bastante común que los oficiales carezcan de armas de fuego, ya que su función en el campo de batalla es la de dirigir a las unidades sin distraerse. Y aunque a veces les vemos portando un arma corta, siempre llevan un sable o una espada recta que generalmente se emplea para dar ordenes, señalar objetivos. La cuestión viene a continuación ¿Deberían quienes cumplen con el rol de oficial conocer como se maneja un sable?

En mi opinión, todo el mundo que participa en una recreación debería saber los peligros que entraña las armas y simuladores que esta manejando. Sobre todo para evitar los errores más comunes que pueden poner en peligro a otras personas durante su manejo. El conocimiento de lo que estás manejando es fundamental.
Quizás debería empezar por el principio describiendo que es lo que estamos sujetando en la mano. Muchas de las replicas de sables y espadas que empleamos en recreación son replicas «de pared», pensadas para tener un aspecto imponente en la pared. Muchas de ellas, por cuestiones estéticas, tienen puntas vivas e incluso un ligero filo que pueden representar un peligro. Sin contar que generalmente están hechas con un acero bastante malo. Y que no es ni recomendable siquiera cruzarlas puesto que hay peligro de rotura de las hojas.
También están aquellas que son hojas históricas. Y aunque generalmente estas hojas han perdido mucho del filo que tenían, rara vez su propietario se arriesga a que sea mínimamente dañada.
Existen otras categorías de hojas, que generalmente no suelen ser tan ornamentadas que sirven para el propósito de cruzarlas y realizar combates con ellas. Aunque no tiene filo ni puntas vivas no dejan de ser peligrosas ya que pueden causar fuertes impactos. El peligro aquí es la falta en control y conocimiento de como manejar un sable.
Aunque no es lo más usual que los oficiales, como nuestro heroico oficial del 1st on Foot, se metan en el fregado del combate cuerpo a cuerpo (la representación del mismo), no es extraño verlos en esas situaciones en la que queda mejor hacer algo que quedarte quieto como un pasmarote.
Saber moverte con el sable sin que parezcas un espantapájaros agitado por el viento, o no actuar como si te dan espasmos sino de forma fluida, calcular cual es la longitud del arco que realizas para que no tengas problemas de espacio, conocer la inercia del arma para saber contener la hoja, posicionarte en una defensa básica que parezca realista, marcar bien los movimientos y evitar las fintas para no confundir a quien tienes delante. Todas estas pequeñas cosas dan al rol un mejor aspecto.
Hay manuales de la época por la red que nos pueden dar pequeños conceptos de esta esgrima, como Henry Angelo que realizó varios de los manuales de la época. Aunque los practicantes y estudiosos de HEMA pueden profundizar más sobre las técnicas que se describen en estos escritos, una lectura de los mismos puede ayudar simplemente a saber como posicionarse o incluso a como sujetar correctamente el arma. Y de ahí a lo que cada uno de nosotros quiera llegar para saber como se maneja un sable.
¿Qué opinas tú?


Completamente de acuerdo. Hay gente que se pasea por las batallas sin la más mínima idea de lo que hace causando daños al material o a otros recreadores.
Bien a cachiporrazos o van con algo afilado. Y con unas sonrisa en la boca encima.