En las espectaculares vistas de Santoña hacia el mar fue uno de los reclamos para que nos moviésemos hasta esta localidad en la conmemoración de la entrega de la fortaleza de Santoña a las tropas españolas por parte de las francesas.

A pesar de que la guerra peninsular había acabado las tropas francesas mantenía el control de un número de fortalezas. El 28 de Mayo de 1814, tras la abdicación de Napoleón, Francia devuelve a la corona la plaza de Santoña, convirtiéndose en un ejemplo de una entrega pacífica en la que los franceses pudieron retirarse armados y con sus pertenencias por barco hacia su patria. Así pues se tomo el control de la misma sin necesidad de asaltarla, como ocurriría con otras plazas como San Sebastián.
Así en la conmemoración, junto con las asociaciones ARHCA, Urgull y Vitoria 1813 ejerciendo como «representantes» de los tres ejecitos involucrados tuvimos la oportunidad de participar en la ofrenda floral a los habitantes de la comarca de aquella época. Y también de ver (y notar) el disparo de una de las piezas de 36 lb del Museo de la Cavada desplazado hasta allí para la ocasión.
Una Santoña para divulgar
Un pequeño fallo de entrada hizo que la mitad fuésemos de Infantería de Marina y otro del 1st on Foot que si bien no fue demasiado grave, mermó un poco el contingente español. Pero con buen humor se supera todo y entre todas las asociaciones presentes fuimos capaces de hacer de las dos jornadas un rato de divulgación y entretenimiento de las personas que curiosas se acercaban a preguntarnos… «¿Que estáis haciendo así vestidos?».
Aún así la amabilidad y el buen trato que nos han brindado durante todo el fin de semana hace que incluso no nos ofendiésemos incluso cuando nos llamaban franceses.
Una gozada de fin de semana.
