Como grupo que contamos con artillería, siempre es un reto y una gozada competir contra uno de los cañones de mayor calibre que hay en la península. No nos referimos a cañones modernos si no al de 48 lb del Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada. Esta vez sería en la conmemoración de La Cavada.
Este cañón, con el que ya nos hemos cruzado otras veces como en Santoña o Almansa, es una pieza fundida en el siglo XVIII de unas tres toneladas de peso. Perteneció originalmente al armamento de la fragata Prueba, botada en el año 1800. Actualmente se puede ver en el Museo si no está en eventos dando «guerra».

Cada año la población de La Cavada realiza la conmemoración de la toma de posesión del cargo de director por parte del brigadier Fernando Casado de Torres, nombrado por el rey Carlos IV en 1796. Nuestra misión fue, además de realizar el desfile con nuestro disléxico sargento, operar nuestro pequeño cañón de 4lb. Si, lo sé. Suena a poco al lado de las 48lb del otro. Pero nuestras cuatro descargas dejaron muy buena impresión no solo al público y autoridades, sino también a los entendidos del museo.

La verdad es que hubo algo de «magia» en el ambiente ya que una tormenta se nos acercaba y a la par de los rayos caían al fondo, las salvas de fusiles en conjunto con la asociación de 31 de Agosto y los disparos de nuestra artillería parecían dar sonido a los mismos.
Como suele ocurrir con esas tormentas al final descargo lluvia, disolviendo tanto al público como a los recreadores que estábamos allí. Pero por lo menos nos respetó para que pudiésemos completar íntegramente la conmemoración de la Cavada.
Volvimos a tarde y cansados, pero estuvo muy bien el día. La pregunta es… ¿Volveremos a competir contra semejante cañón?
